
Le había prometido a Molly algo para su nena: cuando aún no había nacido pensaba en unos patucos, con el paso del tiempo estos se fueron convirtiendo en una muñeca.
La dolli rosa con cara de cerdito es Linda y ya anda por Massachusetts, y yo que aún no he cruzado el gran charco. Mis muñecos viajan a Buenos Aires, Tobis en el Jardín Botánico, a capitales europeas y a los Usa, ya les vale y yo qué? ; )

Me gusta esta foto con pies. Linda tiene algunos hilos bordados en el tejido para fortalecerlo, para que no se escape fácilmente el relleno por si a los niños les da por tirar y que no se desgaste tan pronto.
Cuando me disponía a hacer fotos de Linda llovía y llovía, me hubiese gustado hacerlas en un entorno más rústico, haber visitado a algún familiar en el pueblo y rodear a Linda de gallinas pero me arreglé con mi terraza.
Trufo y Rosa. Editorial Thule, isbn 8493373494.Muy a cuento uno de mis libros ilustrados favoritos: una historia de amor contada desde el punto de vista de los dos enamorados, por un lado se lee la historia de Rosa y si giramos el libro y le damos la vuelta la historia de Trufo. Recientemente reeditado por Thule.

Cerditos que me encantan:el de este bolso de Tsurubride y los de esta maravillosa foto que he comprado para el cuarto del niño, como dice él: mola.
Próximos proyectos: por el momento no más cerditos, aunque me encantan; tengo algunos muñecos a medias pero con los estudios esto va lentísimo, algún día haré mi oso Caramel o bear Caramel, también pensando en niños pequeños. Mi truco: un cuerpo plano que abulte poco aunque el muñeco sea grande.














